Historia y origen
El Pomerania es la variedad más pequeña dentro de la familia de los Spitz alemanes y toma su nombre de la región histórica de Pomerania, situada en el norte de Europa entre la actual Alemania y Polonia. Sus antepasados eran perros tipo Spitz robustos, utilizados para tareas humildes de pastoreo, vigilancia y, según algunas fuentes, incluso como auxiliares en el tiro de trineos. Aquellos primeros ejemplares estaban emparentados con otras razas nórdicas como el Keeshond, el cazador de alces noruego o el samoyedo, y nada tenían que ver, en tamaño o peso, con la bola de pelo en miniatura que conocemos hoy.
La transformación del Pomerania de perro de trabajo rural a perro de salón comenzó en el siglo XIX. La reina Carlota, originaria de Alemania, llevó consigo a Reino Unido los primeros ejemplares, que entonces eran de pelaje predominantemente blanco y mucho más grandes, con pesos de entre 9 y 14 kg. La raza ganó pronto popularidad en la corte británica y entre la aristocracia europea.
El punto de inflexión definitivo llegó con la reina Victoria. Durante un viaje a Florencia adoptó un Pomerania más pequeño que los habituales en Inglaterra y se llevó varios ejemplares de regreso. La reina los crió personalmente y los presentó en la edición de Crufts de 1891, donde uno de sus perros se llevó el premio al mejor de su raza. La pasión real desencadenó una moda que extendió al Pomerania por toda la élite inglesa.
Durante el reinado de Victoria y los años posteriores a su fallecimiento, en 1901, los criadores prosiguieron con una selección dirigida a reducir el tamaño de la raza, hasta llegar al diminuto perro toy actual. Los ejemplares más grandes desaparecieron del Reino Unido y el Pomerania quedó establecido como una de las razas toy de referencia.
El Pomerania ha estado, además, muy ligado al arte y a la cultura. El pintor Thomas Gainsborough lo retrató en varias ocasiones, lo que contribuyó a su éxito entre la aristocracia. Mozart tuvo un Pomerania llamado Pimperl al que dedicó un aria, y Miguel Ángel mantuvo a uno cerca mientras pintaba el techo de la Capilla Sixtina. Dos ejemplares figuran entre los supervivientes del hundimiento del Titanic en 1912, y en tiempos recientes el Pomerania llamado Boo se convirtió en uno de los perros más famosos de internet, con millones de seguidores en sus redes hasta su fallecimiento en 2019.
Carácter y personalidad
El Pomerania es la viva imagen de un perro grande atrapado en un cuerpo minúsculo. A pesar de su tamaño toy, irradia personalidad por todos lados: es seguro de sí mismo, vivaracho, audaz e increíblemente afectuoso con su familia. Le gusta participar en todo lo que sucede a su alrededor y rara vez pasa desapercibido, ya sea acurrucado en el sofá o vigilando atento la actividad de la casa.
Es un perro profundamente fiel a los suyos, que tiende a establecer un vínculo especialmente estrecho con una persona del hogar. Adora ser cuidado y pasar tiempo con su dueño, pero también necesita que se le permita comportarse como un perro de verdad, sin sobreprotección excesiva. Bajo el aspecto de bola de peluche se esconde un carácter despierto, curioso y con mucha iniciativa.
Con los niños se muestra juguetón, aunque conviene tener presente que es un perro frágil físicamente. Se recomienda supervisar siempre las interacciones con los más pequeños y reservar la convivencia con niños juiciosos o de mayor edad. Con otros perros y gatos puede convivir sin problemas si se le socializa pronto, aunque a veces se cree el jefe del grupo y trata de imponerse a perros mucho más grandes que él.
Una de las señas de identidad de la raza es su faceta de guardián. Es desconfiado con los extraños y muy ladrador: avisa de cualquier ruido o movimiento poco habitual, a menudo con un ladrido agudo desproporcionado para su tamaño. Esta tendencia vocal proviene de su origen en los Spitz de mayor tamaño, criados como perros de aviso, y exige un trabajo específico de gestión y educación para que no se convierta en un problema de convivencia.
A pesar de su carácter chispeante, es un perro de compañía que tolera mal la soledad. Tiende a desarrollar fuertes vínculos con sus dueños y puede sufrir ansiedad por separación si se le deja solo durante periodos largos. Necesita compañía, atención y rutinas estables; es la opción ideal para hogares con tiempo y disponibilidad, especialmente personas mayores, parejas o familias con niños mayores.
Galería
Características físicas
Estándar visual
Imágenes orientativas para apreciar el estándar de la raza. Para más detalle, consulta el documento oficial FCI.