Historia y origen
Hace siglos, la China imperial apreciaba a estos pequeños compañeros como protectores sagrados que reflejaban la postura regia de los leones. Los antiguos emperadores solían tenerlos en sus palacios, y se consideraban tan importantes que robar uno podía acarrear un severo castigo. Su presencia en la Ciudad Prohibida les daba un aire de misterio y exclusividad, y los convertía en símbolo de estatus y grandeza entre la aristocracia.
La leyenda afirma que estos perros nacieron de un león que se enamoró de un tití, dando lugar a la criatura en miniatura pero poderosa que conocemos hoy. Aunque esta historia pueda ser fantasiosa, subraya lo apreciado que llegó a ser el «Perro León» en el folclore chino. Artefactos, obras de arte y documentos históricos describen su papel en ceremonias y en la vida familiar, consolidando aún más su legendaria reputación.
Carácter y personalidad
No se deje engañar por su simpática cara de zorro: este perrito puede ser bastante testarudo y seguro de sí mismo. No son de los que adulan a todo el que conocen, sino que suelen reservar su afecto para los miembros más cercanos de la familia. No obstante, crean vínculos profundos y muestran una lealtad inquebrantable una vez que se ha ganado su confianza.
Si tiene hijos, los más tranquilos y mayores suelen congeniar mejor con el carácter tranquilo de esta raza. Pekinés no siempre son aficionados a los juegos bruscos y pueden imponerse si se les molesta demasiado. Con una socialización adecuada, pueden aprender a tolerar -e incluso disfrutar- la presencia de niños dóciles. La paciencia por ambas partes ayuda mucho.
Galería
Características físicas
Estándar visual
Imágenes orientativas para apreciar el estándar de la raza. Para más detalle, consulta el documento oficial FCI.