Historia y origen
El Border Terrier procede de la zona fronteriza entre Inglaterra y Escocia, especialmente vinculada a Northumberland y a las regiones rurales donde se necesitaban perros capaces de acompañar a los cazadores a caballo y entrar en madrigueras.
Fue seleccionado como terrier de trabajo para la caza del zorro y el control de alimañas, con una prioridad clara: funcionalidad antes que apariencia. Debía tener resistencia suficiente para seguir una jornada de caza, pero también un cuerpo estrecho y flexible para trabajar bajo tierra.
Está reconocido por la FCI con el estándar nº 10. Pertenece al Grupo 3, Terriers, sección 1, Terriers de talla grande y mediana, sin prueba de trabajo. La FCI lo reconoce de forma definitiva desde el 26 de junio de 1963.
Carácter y personalidad
El Border Terrier es un perro vivo, resistente, afectuoso y con mucho carácter. El estándar FCI lo define como esencialmente un terrier de trabajo, capaz de seguir a un caballo, lo que resume muy bien su energía, dureza y capacidad de movimiento.
Con su familia suele ser cercano, alegre y participativo. Puede ser un excelente perro de compañía para hogares activos, pero no debe confundirse su tamaño manejable con un temperamento sedentario o decorativo.
Como buen terrier, conserva instinto de persecución, iniciativa y cierta independencia. Puede mostrarse muy interesado por pequeños animales, rastros, agujeros y estímulos rápidos, por lo que la llamada y el control en exteriores deben trabajarse con seriedad.
Suele ser más sociable con otros perros que algunos terriers más duros, especialmente si ha sido criado y socializado correctamente. Aun así, necesita límites claros, ejercicio y una convivencia bien gestionada para evitar ladridos, escapismo o exceso de excitación.
Galería
Características físicas
Estándar visual
Imágenes orientativas para apreciar el estándar de la raza. Para más detalle, consulta el documento oficial FCI.